domingo, 27 de diciembre de 2015

Fuente Cobre-Nacimiento del Río Pisuerga-Senda de Montaña-Montaña Palentina




Fuente Cobre

Nacimiento del Río Pisuerga-Senda de Montaña

Montaña Palentina

 “Sensaciones en la cima”

22 de diciembre de 2015


 Senda de Montaña balizada. Es circular. Espacio natural protegido del Norte de Palencia.


Dificultad: Media


Esta ruta la iniciamos en Cervera de Pisuerga. Tomamos la carretera dirección Potes, pasamos San Salvador de Cantamuda y a unos dos kilómetros cogemos el desvío a nuestra derecha y llegamos hasta el aparcamiento que hay después de pasar Santa María de Redondo. La ruta está señalizada con balizas y se va ascendiendo suavemente entre robles, abedules, acebos y laderas, hasta llegar a la cueva donde nace el Río Pisuerga.


Hicimos 15 km. Ida y vuelta, pues la vuelta la hicimos un poco más larga por otros caminos alternativos.

Como siempre muy buena comida de degustación en el Restaurante La taba de San Salvador

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Otto, Keko, Jesús y Teo.

 

Los caballos paciendo en la pradera


  Frente a la gruta nos sacamos la foto de grupo y nuestro perro mastín, del que no sabemos su nombre, se pone ufano, se sienta y mira a la cámara

video
El blog nos permite meter solo unos segundos.
 “Sensaciones”

Fuente Cobre

Nacimiento del Río Pisuerga-Senda de Montaña

 Caminas, y sobre la tierra endurecida por la helada, aparecen huellas de pisadas del oso pardo. Es un área osera y no nos extraña. Las observamos y las miramos por curiosidad y nos preguntamos serán de una hembra o de un macho. Son los cinco dedos, son las uñas de sus patas o de sus manos las marcadas sobre la tierra. No nos inquieta esta “investigación”, al contrario, se agradece encontrar estas pequeñas sorpresas, al igual que ese "arte" impresionista que forma el hielo en el suelo.

Ya desde el aparcamiento nos acompaña por la senda un perro mastín que a falta de pan comía pasas, trozos de peras y manzanas. No sabemos su nombre, es muy grande, de pelaje tupido marrón claro, noble, cariñoso, inteligente, manso. Guarda la fila, es silencioso y parece decir, dejadme ir con vosotros que no os voy a molestar. Y así fue, llegamos a la cueva del nacimiento del Pisuerga y a falta de pan comía pasas, trozos de peras y manzanas. Frente a la gruta nos sacamos la foto de grupo y nuestro perro mastín, del que no sabemos su nombre, se pone ufano, se sienta y mira a la cámara y parece decir: yo también quiero, si me los permitís, estar retratado con vosotros. Y ahí quedó inmortalizado nuestro mastín, cariñoso, noble, manso.

Y entramos a la enorme cueva donde nace el Río Pisuerga. Sorprende su bóveda, el eco, su agradable temperatura, el sonido del golpeo del agua.

Regresamos a través de un paisaje espectacular, una combinación de atractivas imágenes, pequeñas cascadas, robles, álamos, enormes acebos y encontramos “el muérdago” ese arbusto de ramas de color verde, con el fruto en forma de baya pequeña de color blanco, recogimos algunas ramas, ya que se les atribuye aparte de ornamentales, poderes mágicos, curativos.

Y desde lo más alto, al fondo, bajo un cielo azul, los picos y crestas de la montaña palentina, Peñalabra, Tresmares, Cuchillón y los picos de Europa. Pasamos muy cerca del “Ribero Pintado”, de los caballos paciendo en la pradera y regresamos al aparcamiento, allí quedó nuestro perro fiel del que no supimos su nombre.



Las Peñas del Moro


Caminas, y sobre la tierra endurecida por la helada, aparecen huellas de pisadas del oso pardo. Es un área osera y no nos extraña.


Atrás, el Pico Tresmares


Al igual que ese arte impresionista en el hielo.


Ya desde el aparcamiento nos acompaña por la senda un perro mastín que a falta de pan comía pasas, trozos de peras y manzanas





 Enormes acebos





 Es silencioso y parece decir, dejadme ir con vosotros que no os voy a molestar.




 Entramos a la enorme cueva donde nace el Río Pisuerga. Sorprende su bóveda, el eco, su agradable temperatura, el sonido del golpeo del agua





No sabemos su nombre, es muy grande, de pelaje tupido marrón claro, noble, cariñoso, inteligente, manso. Guarda la fila,


Regresamos a través de un paisaje espectacular, una combinación de atractivas imágenes,





Y desde lo más alto, al fondo, bajo un cielo azul, los picos y crestas de la montaña palentina



No sabemos su nombre, es muy grande, de pelaje tupido marrón claro, noble, cariñoso, inteligente, manso.


Encontramos “el muérdago” ese arbusto de ramas de color verde, con el fruto en forma de baya pequeña de color blanco, recogimos algunas ramas, ya que se les atribuye aparte de ornamentales, poderes mágicos, curativos.



Felices fiestas navideñas y un buen año 2016, salud

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